UN SALUDO DE NAVIDAD CON UNA TAZA DE CAFÉ!!!
Un grupo de ex estudiantes, ya muy establecidos en sus carreras, se reunió para visitar a su viejo profesor de la universidad. Una vez en casa del maestro, la conversación se concentró en quejas sobre el estrés en el trabajo y la vida.
Al ofrecerles café a sus visitas, el profesor fue a la cocina y regresó con un termo de café y una variedad de tazas de porcelana,plástico, vidrio, cristal, algunas comunes, algunas caras, algunas exquisitas, y les pidió que se sirvieran el café caliente.
Cuando todos los estudiantes tenían su taza en mano, el profesor dijo: "Si se han fijado?..todas las tazas bonitas y caras han sido tomadas, dejando atrás las comunesy baratas. Aunque es normal que quieran sólo lo mejor para ustedes, ése es el origen de sus problemas y estrés.Lo que en realidad querían era café, no la taza, pero conscientemente tomaron las mejores tazas y las estuvieron comparando con las tazas de los demás.
"Fíjense bien -prosiguió-: La Vida es el Café, pero sus trabajos, el dinero y su posición social son las tazas. Las tazas son sólo herramientas para sostener y contener Vida, pero la calidad de la Vida no cambia."
A veces -concluyó-, al concentrarnos sólo en la taza, dejamos de disfrutar el café que hay en ella. Por lo tanto, no dejes que la taza te guíe...mejor goza el café".
"Para ser exitoso no tienes que hacer cosas extraordinarias. Haz cosas ordinarias, extraordinariamente bien." Anónimo.
Un saludo especial de Navidad para cada uno, y mis mejores deseos porque se cumplan todos sus sueños!!
Gloria Inés Marín Muñoz
Tutora Desarrollo Humano
lunes, 17 de diciembre de 2007
jueves, 6 de diciembre de 2007
LA COMUNICACIÓN Y EL SER HUMANO
LA COMUNICACIÓN Y EL SER HUMANO
Ángel Daniel Ayala
Ludy Janeth Lopez
Esperanza Suárez Hernández
Subgrupo 5
Podríamos mejorar la enseñanza concienciando a los profesores de que están dirigiendo sus lecciones y temáticas a seres humanos, no a máquinas, haciéndoles tener sentido de pertenencia con los alumnos, que se hagan sentir aprecio y no que sus estudiantes los vean como verdugos, que inspiren confianza, no miedo y mucho menos rabia, por que ellos también tienen la obligación de brindarnos afecto y amor.
Los medios de comunicación tienen un gran poder de influencia en la formación de valores y modelos de comportamiento, el cual deben usar con responsabilidad. Es necesario que haya un diálogo permanente entre los medios de comunicación y las instituciones públicas y privadas relacionadas con labores formativas y educativas, con el fin de que haya una colaboración armónica y constructiva. Los medios de comunicación deberían ir más allá y comprometerse a producir contenidos de calidad y con responsabilidad social.
Desde que el hombre es hombre y ejerce su dominio sobre el planeta, paradójicamente la violencia parece haber estado ligada a la inteligencia.
Claro es que, gracias a nuestra inteligencia, hemos podido dominar y comprender ciertas leyes de la naturaleza y alcanzar un desarrollo tal, que en un futuro próximo no nos sorprendería vivir en lo cotidiano lo que hoy en la ficción. Las comunicaciones y tecnología son los campos en los que mayores adelantos se han dado y que siguen avanzando vertiginosamente sin límite.
Pero, del mismo modo, el afán humano por conseguir más en el menor tiempo posible, ha hecho que descuide puntos vitales para la vida. La globalización, sin duda, ha contribuido a trastornar los principios originales y ha colocado al hombre adinerado como ejemplo máximo y el sueño perfecto para obtener la felicidad.
Afortunadamente, la tecnología ha puesto a nuestro alcance los medios necesarios que permiten la difusión de diversos acontecimientos, salvando las distancias y horarios. Ahora se sabe a tiempo real lo que acontece al otro lado. Así pues, corresponde a los comunicadores tomar las riendas de un mundo desorientado, y aunque ya se sabe que no hay mayor ciego que el que no quiere ver, bien vale hacer el esfuerzo por difundir y concienciar a la población acerca de lo que hay realmente del otro lado del espejo.
Estamos empezando un nuevo siglo, las ideas evolucionan, toda evolución supone un cambio. Para muestra, un botón, retrocedamos en el tiempo y veamos al niño de 6 años de hace 5 décadas: ingenuo, imaginativo, hasta cierto grado, diría yo, más puro. Ahora, avancemos hasta la época actual, imaginemos al mismo niño, las costumbres sin duda han cambiado, y este cambio es más terrible en los países más evolucionados.
La comunicación nos enfrenta diariamente a una serie de acontecimientos terribles, muertes, accidentes, guerras; esto crea una especie de coraza en nuestro subconsciente y nos vuelve cada vez más insensibles, es decir, ya no nos choca ver un soldado decapitado como la primera vez; lo mismo pasa con los juegos en donde la violencia y la sangre siempre están presentes.
Es un círculo vicioso, el hombre necesita un cambio, ¡pero ya! Basta de medias y de compromisos, es hora de ver el problema de frente e involucrarnos con él. La palabra humanitario viene de humanidad y se dice de alguien que se conduele con la desgracia ajena, léase ajena como cualquier ser vivo. Si al niño se le enseña a participar de espectáculos crueles como una corrida de toros, por ejemplo, se está cambiando la emoción natural (piedad) por una total indolencia; luego esta indolencia no quedará allí, se verá reflejada en su vida futura, y ya no sólo será trasladada a animales, si no hasta a los propios congéneres. No es exageración, es sólo una proyección totalmente lógica.
Si no sembramos valores hoy, la vorágine del mundo moderno terminará por comernos a nosotros y nuestros hijos. Es momento de respetar la vida, para nosotros y la posteridad. El mundo y su futuro están en nuestras manos.
Tomado de la página web de Anima Naturalis
Ángel Daniel Ayala
Ludy Janeth Lopez
Esperanza Suárez Hernández
Subgrupo 5
LAS COMUNICACIONES Y EL SER HUMANO
Es imposible discutir que los medios de comunicación en si en la actualidad son y serán una gran herramienta didáctica de gran importancia para el ser humano. El problema radica principalmente en la forma de manipular la información, algunas personas con el fin de desinformar y distorsionar no miden las consecuencias, en algunos casos pasando por encima de los principios morales y de la vida privada de las personas.
Con el fin de impedir que personas sin escrupulos desinformen a la comunidad, tenemos que vernos en la tarea de intentar producir un desarrollo total del ser humano, es obvio que debemos tomar muy en consideración la mente inconsciente al igual que la consciente.
El simple educar la mente consciente sin comprender la inconsciente genera contradicción interna en las vidas humanas, con todas sus frustraciones y desdichas. La educación sólo puede transformarse educando al educador, y no simplemente creando una nueva norma, un nuevo sistema de acción. La correcta educación debe estar destinada a cultivar la totalidad del ser humano.
El desarrollo integral del alumno constituye el propósito esencial de toda educación digna de ese nombre, pues sólo de ese modo se puede contemplar una solución radical y duradera a la crisis que aqueja a la sociedad y que tiene sus raíces en el estado fragmentado de la conciencia.
Para ello, la educación no puede limitarse a impartir conocimientos y perfeccionar habilidades con vistas a una integración en el mercado laboral o en el orden social, sino que debe asumir plena responsabilidad respecto a la realidad psicológica o interior de la persona, pues esta realidad constituye el factor determinante de la dinámica, por lo general desastrosa, de nuestras relaciones, las cuales son la esencia de la sociedad.
Es imposible discutir que los medios de comunicación en si en la actualidad son y serán una gran herramienta didáctica de gran importancia para el ser humano. El problema radica principalmente en la forma de manipular la información, algunas personas con el fin de desinformar y distorsionar no miden las consecuencias, en algunos casos pasando por encima de los principios morales y de la vida privada de las personas.
Con el fin de impedir que personas sin escrupulos desinformen a la comunidad, tenemos que vernos en la tarea de intentar producir un desarrollo total del ser humano, es obvio que debemos tomar muy en consideración la mente inconsciente al igual que la consciente.
El simple educar la mente consciente sin comprender la inconsciente genera contradicción interna en las vidas humanas, con todas sus frustraciones y desdichas. La educación sólo puede transformarse educando al educador, y no simplemente creando una nueva norma, un nuevo sistema de acción. La correcta educación debe estar destinada a cultivar la totalidad del ser humano.
El desarrollo integral del alumno constituye el propósito esencial de toda educación digna de ese nombre, pues sólo de ese modo se puede contemplar una solución radical y duradera a la crisis que aqueja a la sociedad y que tiene sus raíces en el estado fragmentado de la conciencia.
Para ello, la educación no puede limitarse a impartir conocimientos y perfeccionar habilidades con vistas a una integración en el mercado laboral o en el orden social, sino que debe asumir plena responsabilidad respecto a la realidad psicológica o interior de la persona, pues esta realidad constituye el factor determinante de la dinámica, por lo general desastrosa, de nuestras relaciones, las cuales son la esencia de la sociedad.
Podríamos mejorar la enseñanza concienciando a los profesores de que están dirigiendo sus lecciones y temáticas a seres humanos, no a máquinas, haciéndoles tener sentido de pertenencia con los alumnos, que se hagan sentir aprecio y no que sus estudiantes los vean como verdugos, que inspiren confianza, no miedo y mucho menos rabia, por que ellos también tienen la obligación de brindarnos afecto y amor.
Los medios de comunicación tienen un gran poder de influencia en la formación de valores y modelos de comportamiento, el cual deben usar con responsabilidad. Es necesario que haya un diálogo permanente entre los medios de comunicación y las instituciones públicas y privadas relacionadas con labores formativas y educativas, con el fin de que haya una colaboración armónica y constructiva. Los medios de comunicación deberían ir más allá y comprometerse a producir contenidos de calidad y con responsabilidad social.
Desde que el hombre es hombre y ejerce su dominio sobre el planeta, paradójicamente la violencia parece haber estado ligada a la inteligencia.
Claro es que, gracias a nuestra inteligencia, hemos podido dominar y comprender ciertas leyes de la naturaleza y alcanzar un desarrollo tal, que en un futuro próximo no nos sorprendería vivir en lo cotidiano lo que hoy en la ficción. Las comunicaciones y tecnología son los campos en los que mayores adelantos se han dado y que siguen avanzando vertiginosamente sin límite.
Pero, del mismo modo, el afán humano por conseguir más en el menor tiempo posible, ha hecho que descuide puntos vitales para la vida. La globalización, sin duda, ha contribuido a trastornar los principios originales y ha colocado al hombre adinerado como ejemplo máximo y el sueño perfecto para obtener la felicidad.
Afortunadamente, la tecnología ha puesto a nuestro alcance los medios necesarios que permiten la difusión de diversos acontecimientos, salvando las distancias y horarios. Ahora se sabe a tiempo real lo que acontece al otro lado. Así pues, corresponde a los comunicadores tomar las riendas de un mundo desorientado, y aunque ya se sabe que no hay mayor ciego que el que no quiere ver, bien vale hacer el esfuerzo por difundir y concienciar a la población acerca de lo que hay realmente del otro lado del espejo.
Estamos empezando un nuevo siglo, las ideas evolucionan, toda evolución supone un cambio. Para muestra, un botón, retrocedamos en el tiempo y veamos al niño de 6 años de hace 5 décadas: ingenuo, imaginativo, hasta cierto grado, diría yo, más puro. Ahora, avancemos hasta la época actual, imaginemos al mismo niño, las costumbres sin duda han cambiado, y este cambio es más terrible en los países más evolucionados.
La comunicación nos enfrenta diariamente a una serie de acontecimientos terribles, muertes, accidentes, guerras; esto crea una especie de coraza en nuestro subconsciente y nos vuelve cada vez más insensibles, es decir, ya no nos choca ver un soldado decapitado como la primera vez; lo mismo pasa con los juegos en donde la violencia y la sangre siempre están presentes.
Es un círculo vicioso, el hombre necesita un cambio, ¡pero ya! Basta de medias y de compromisos, es hora de ver el problema de frente e involucrarnos con él. La palabra humanitario viene de humanidad y se dice de alguien que se conduele con la desgracia ajena, léase ajena como cualquier ser vivo. Si al niño se le enseña a participar de espectáculos crueles como una corrida de toros, por ejemplo, se está cambiando la emoción natural (piedad) por una total indolencia; luego esta indolencia no quedará allí, se verá reflejada en su vida futura, y ya no sólo será trasladada a animales, si no hasta a los propios congéneres. No es exageración, es sólo una proyección totalmente lógica.
Si no sembramos valores hoy, la vorágine del mundo moderno terminará por comernos a nosotros y nuestros hijos. Es momento de respetar la vida, para nosotros y la posteridad. El mundo y su futuro están en nuestras manos.
Tomado de la página web de Anima Naturalis
martes, 4 de diciembre de 2007
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Y EL SER HUMANO
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Y EL SER HUMANO
Lucila Acevedo León
Maria Herminia Cortés Sanchez
Ofelia Martinez
Juliana Fernanda Monsalve Rueda
Maribel Sierra Ortiz
Subgrupo 4
Es necesario entonces conocer el diseño de nuestro ser: espíritu (el que nos permite comunicarnos directamente con nuestro ser Supremo), cuerpo (es la materia que nos hace mortales) y el alma (la que nos permite relacionarnos con los demás y donde se encuentran las emociones y los sentimientos), pues la verdadera felicidad y paz que todos necesitamos, parte de nuestra vida espiritual.
La inteligencia emocional es la que nos permite tomar conciencia de nuestras emociones, comprender los sentimientos de los demás, tolerar las presiones y frustraciones que soportamos en el trabajo, acentuar nuestra capacidad de trabajar en equipo y adoptar una actitud empática y social, que nos brindará más posibilidades de desarrollo personal.
Es la capacidad que tenemos para solucionar problemas que eventualmente se presentan, como sobrellevar la muerte de un familiar, pues el temor a la muerte constituye la fuente principal de la ansiedad; la muerte es inevitable, y a medida que pasan los años, se hace más y más inminente para cada uno de nosotros. Saber enojarse, en otras palabras, tener el sentimiento correcto, en el momento correcto y saber expresarlo; adaptarnos al entorno social, cultural, económico y psicológico.
Saber manejar situaciones que nos presenta la vida, encontrar soluciones sencillas a problemas complicados; relacionarnos positivamente con los demás, sabiendo qué hablar, qué callar, como decir las cosas, algo así como desarrollar un sexto sentido, una antena especial.
Al hablar de inteligencia emocional podríamos desarrollar personalmente un ejercicio de reafirmación y redirección de visión, misión y valores personales, familiares y profesionales, a través de preguntas activas simulaciones y visualizaciones de las cosas que influyen filosóficamente en nuestra vida, sueños y principios sobre las cuales basamos nuestro actuar. En esta época de grandes y constantes cambios en todas las esferas de nuestra existencia en la que se nos exige estar preparados para enfrentarlos, ya que estos cambios cada día son mayores, más rápidos, más violentos, mucho más traumáticos, más ligados a un ambiente de gran incertidumbre.
Recordemos que ante todo somos seres humanos que tenemos necesidades y metas, depende de nosotros aceptarlas o no racionalmente. Una de las necesidades principales es el vacío personal de emociones, sentimientos y caricias que deben ser llenados, ya que esto determina el buen desarrollo de nuestra vida personal, social y laboral, pues la actitud ante la vida nos permite conocernos a nosotros mismos, conocer a los demás y saber adaptar nuestro comportamiento a cada situación del modo más adecuado, teniendo en cuenta nuestro estado de ánimo y el de los demás.
La inteligencia emocional nos permite sacar partido al conocimiento y reconocimiento de nuestros defectos y nos permite utilizar nuestras capacidades para ayudar a otros a descubrir sus propias habilidades y obtener resultados positivos para el bien común.
Podemos decir que está compuesta por una serie de cualidades personales para producir determinados resultados frente a la administración de las habilidades propias de cada ser humano, convirtiéndolas en potenciales de éxito para el desempeño y sorteo de las diferentes circunstancias que plantea la vida misma a cada individuo. Esta se manifiesta por medio de la relación con otros seres humanos. Forman parte de la inteligencia emocional la confianza en sí mismo, el reconocimiento de las propias emociones, el reconocer las fortalezas y límites, el control de nuestras reacciones, lo cual nos hace con mejores condiciones para ser más asertivos y dispuestos al éxito y a la felicidad.
Nuestro diario propósito en la vida es encontrar el “sentido”. Cuanto menos sentido vemos en nuestras actividades diarias, tanto más ansiosos estamos; pues si bien es cierto el único sentido en la vida, es el sentido que nosotros mismos le damos. Para ser feliz requerimos llenar ciertas necesidades, y la primera de estas es la aceptación y aprobación de otros. Sin la aceptación, nos sentimos solos, sin la aprobación perdemos el amor propio. La soledad y la pérdida del amor propio producen ansiedad.
En conclusión, la inteligencia emocional es el eje del ser humano, pues la visión que tengamos de nosotros mismos es un factor determinante para nuestra vida, pues una buena autovaloración personal es la base sobre la que se apoya todo nuestro desarrollo, ya que hemos sido educados en una cultura que predica el amor hacia los demás y condena el amor propio, olvidando que el prerrequisito para querer a otra persona es que cada uno se quiera así mismo; debemos querernos de una manera sana y realista y de esta forma buscar el camino para construir un “yo” fuerte y seguro y tener una vida plena y feliz. Si bien es cierto que el ser humano es una triple unidad conformada por espíritu, alma y cuerpo, también es cierto que esta unidad debe trabajar armónicamente con la inteligencia emocional.
Lucila Acevedo León
Maria Herminia Cortés Sanchez
Ofelia Martinez
Juliana Fernanda Monsalve Rueda
Maribel Sierra Ortiz
Subgrupo 4
El común de los seres humanos busca llenar sus necesidades a través de los diferentes medios pero no lo logran. Una y otra vez se enfrentan a un sinnúmero de conflictos, que tienen su origen en el alma, y que no les permite experimentar salud integral y la tan anhelada felicidad.
Es necesario entonces conocer el diseño de nuestro ser: espíritu (el que nos permite comunicarnos directamente con nuestro ser Supremo), cuerpo (es la materia que nos hace mortales) y el alma (la que nos permite relacionarnos con los demás y donde se encuentran las emociones y los sentimientos), pues la verdadera felicidad y paz que todos necesitamos, parte de nuestra vida espiritual.
La inteligencia emocional es la que nos permite tomar conciencia de nuestras emociones, comprender los sentimientos de los demás, tolerar las presiones y frustraciones que soportamos en el trabajo, acentuar nuestra capacidad de trabajar en equipo y adoptar una actitud empática y social, que nos brindará más posibilidades de desarrollo personal.
Es la capacidad que tenemos para solucionar problemas que eventualmente se presentan, como sobrellevar la muerte de un familiar, pues el temor a la muerte constituye la fuente principal de la ansiedad; la muerte es inevitable, y a medida que pasan los años, se hace más y más inminente para cada uno de nosotros. Saber enojarse, en otras palabras, tener el sentimiento correcto, en el momento correcto y saber expresarlo; adaptarnos al entorno social, cultural, económico y psicológico.
Saber manejar situaciones que nos presenta la vida, encontrar soluciones sencillas a problemas complicados; relacionarnos positivamente con los demás, sabiendo qué hablar, qué callar, como decir las cosas, algo así como desarrollar un sexto sentido, una antena especial.
Al hablar de inteligencia emocional podríamos desarrollar personalmente un ejercicio de reafirmación y redirección de visión, misión y valores personales, familiares y profesionales, a través de preguntas activas simulaciones y visualizaciones de las cosas que influyen filosóficamente en nuestra vida, sueños y principios sobre las cuales basamos nuestro actuar. En esta época de grandes y constantes cambios en todas las esferas de nuestra existencia en la que se nos exige estar preparados para enfrentarlos, ya que estos cambios cada día son mayores, más rápidos, más violentos, mucho más traumáticos, más ligados a un ambiente de gran incertidumbre.
Recordemos que ante todo somos seres humanos que tenemos necesidades y metas, depende de nosotros aceptarlas o no racionalmente. Una de las necesidades principales es el vacío personal de emociones, sentimientos y caricias que deben ser llenados, ya que esto determina el buen desarrollo de nuestra vida personal, social y laboral, pues la actitud ante la vida nos permite conocernos a nosotros mismos, conocer a los demás y saber adaptar nuestro comportamiento a cada situación del modo más adecuado, teniendo en cuenta nuestro estado de ánimo y el de los demás.
La inteligencia emocional nos permite sacar partido al conocimiento y reconocimiento de nuestros defectos y nos permite utilizar nuestras capacidades para ayudar a otros a descubrir sus propias habilidades y obtener resultados positivos para el bien común.
Podemos decir que está compuesta por una serie de cualidades personales para producir determinados resultados frente a la administración de las habilidades propias de cada ser humano, convirtiéndolas en potenciales de éxito para el desempeño y sorteo de las diferentes circunstancias que plantea la vida misma a cada individuo. Esta se manifiesta por medio de la relación con otros seres humanos. Forman parte de la inteligencia emocional la confianza en sí mismo, el reconocimiento de las propias emociones, el reconocer las fortalezas y límites, el control de nuestras reacciones, lo cual nos hace con mejores condiciones para ser más asertivos y dispuestos al éxito y a la felicidad.
Nuestro diario propósito en la vida es encontrar el “sentido”. Cuanto menos sentido vemos en nuestras actividades diarias, tanto más ansiosos estamos; pues si bien es cierto el único sentido en la vida, es el sentido que nosotros mismos le damos. Para ser feliz requerimos llenar ciertas necesidades, y la primera de estas es la aceptación y aprobación de otros. Sin la aceptación, nos sentimos solos, sin la aprobación perdemos el amor propio. La soledad y la pérdida del amor propio producen ansiedad.
En conclusión, la inteligencia emocional es el eje del ser humano, pues la visión que tengamos de nosotros mismos es un factor determinante para nuestra vida, pues una buena autovaloración personal es la base sobre la que se apoya todo nuestro desarrollo, ya que hemos sido educados en una cultura que predica el amor hacia los demás y condena el amor propio, olvidando que el prerrequisito para querer a otra persona es que cada uno se quiera así mismo; debemos querernos de una manera sana y realista y de esta forma buscar el camino para construir un “yo” fuerte y seguro y tener una vida plena y feliz. Si bien es cierto que el ser humano es una triple unidad conformada por espíritu, alma y cuerpo, también es cierto que esta unidad debe trabajar armónicamente con la inteligencia emocional.
BIBILIOGRAFIA
ASOCIACION CRUZADA ESTUDIANTIL Y PROFESIONAL DE COLOMBIA. Curso de Información Nro. 2, Módulo II. 2003.
RISO, Walter. Aprendiendo a quererse a sí mismo. Editorial Norma. 2004.
CHAMORRO PESANTES, Néstor. La Teoterapia del Amor. Editorial Publimundo. Segunda Edición. 2005.
ASOCIACION CRUZADA ESTUDIANTIL Y PROFESIONAL DE COLOMBIA. Curso de Información Nro. 2, Módulo II. 2003.
RISO, Walter. Aprendiendo a quererse a sí mismo. Editorial Norma. 2004.
CHAMORRO PESANTES, Néstor. La Teoterapia del Amor. Editorial Publimundo. Segunda Edición. 2005.
EL LIDERAZGO Y EL SER HUMANO
EL LIDERAZGO Y EL SER HUMANO
Celia Cárdenas Aparicio
Lidia Moreno Cuellar
Diana Stella Sánchez Torres
Teresa Sierra Becerra
Subgrupo 3
Celia Cárdenas Aparicio
Lidia Moreno Cuellar
Diana Stella Sánchez Torres
Teresa Sierra Becerra
Subgrupo 3
Para empezar es necesario decir que el liderazgo forma parte de la esencia misma del ser humano, en nuestro concepto de grupo, consideramos que muy al contrario de lo que pueda pensarse, todas las personas tenemos una aptitud de liderazgo, lo que sucede es que pocos nos damos a la tarea de cultivar esas potencialidades.
En ocasiones se confunde el liderazgo con las necesidades de reconocimiento del ser humano, aunque la verdad hay que decirla, el líder obtiene reconocimiento, pero quien sólo busca éste, no necesariamente es un líder.
Uno de los objetivos del liderazgo concentrado en el ser humano es tender a aumentar la satisfacción de ellas y la cohesión del grupo, esto, si se tiene en cuenta que por naturaleza el hombre es un ser social.
El liderazgo humano se trata de entender el interés y las capacidades de los demás a nivel individual o de grupo, y en función a eso el ser humano debe estar dispuesto a asumir la responsabilidad de conciliar los intereses individuales y decidir, según sea necesario para alcanzar los objetivos del grupo, de modo que cada quien individualmente se beneficie en mayor grado, que si se actuara aisladamente.
Para sacar a flote las actitudes de liderazgo, es necesario que cada uno encontremos nuestro propio valor como seres humanos, normalmente somos nosotros mismos los que nos negamos la posibilidad de pensar y actuar como líderes, y esto sucede porque no nos hemos reconocido como tal; siendo así que difícilmente podremos proyectarnos hacia los demás con liderazgo.
Alguien decía en una oportunidad, que para lograr que los demás encuentren su verdadero valor como seres humanos, se debe empezar por uno mismo, siendo concientes de la gran riqueza que poseemos, de saber verdaderamente qué es lo que somos, estar al tanto de nuestras fortalezas, cualidades, valores, principios, talentos, conocimientos, es decir aceptarnos tal y como somos, en otras palabras, ser nosotros mismos; pero para ellos es necesario romper con muchos paradigmas, entre ellos, nuestra propia manera de pensar.
Finalmente, enunciamos algunas frases para reflexionar:
“Para liderar, lo básico es transmitir a los demás confianza y sinceridad. Y éstas sólo emergen desde la autenticidad”. (Cris Bolívar)
"El hecho de ser líder implica el ayudar a otras personas a encontrar el propio norte de sus vidas y a recorrer el camino para conseguirlo. El liderazgo no tiene nada que ver con conducir ciegamente a las personas en función de la visión del líder sino en des-cubrir la visión dentro de cada persona y en ayudarles a recorrer el camino que lleva a ella." (Prof. Hugo Landolfi).
"Si tengo fe en que soy capaz de realizar tal obra, adquiriré en consecuencia la capacidad de realizarla, aún si no poseía esa capacidad al comenzar. Esto significa que la proyección optimista de nuestras posibilidades aumenta dramáticamente a las mencionada posibilidades y capacidades." (Mahatma Gandhi).
“El Liderazgo no es un título sino una manera de ser. (Jaime Lopera y Martha Bernal)
"En palabras sencillas, el líder es simplemente un ser humano que sabe adonde desea ir, y entonces se pone de pie y avanza hacia allí." John Erskine
En ocasiones se confunde el liderazgo con las necesidades de reconocimiento del ser humano, aunque la verdad hay que decirla, el líder obtiene reconocimiento, pero quien sólo busca éste, no necesariamente es un líder.
Uno de los objetivos del liderazgo concentrado en el ser humano es tender a aumentar la satisfacción de ellas y la cohesión del grupo, esto, si se tiene en cuenta que por naturaleza el hombre es un ser social.
El liderazgo humano se trata de entender el interés y las capacidades de los demás a nivel individual o de grupo, y en función a eso el ser humano debe estar dispuesto a asumir la responsabilidad de conciliar los intereses individuales y decidir, según sea necesario para alcanzar los objetivos del grupo, de modo que cada quien individualmente se beneficie en mayor grado, que si se actuara aisladamente.
Para sacar a flote las actitudes de liderazgo, es necesario que cada uno encontremos nuestro propio valor como seres humanos, normalmente somos nosotros mismos los que nos negamos la posibilidad de pensar y actuar como líderes, y esto sucede porque no nos hemos reconocido como tal; siendo así que difícilmente podremos proyectarnos hacia los demás con liderazgo.
Alguien decía en una oportunidad, que para lograr que los demás encuentren su verdadero valor como seres humanos, se debe empezar por uno mismo, siendo concientes de la gran riqueza que poseemos, de saber verdaderamente qué es lo que somos, estar al tanto de nuestras fortalezas, cualidades, valores, principios, talentos, conocimientos, es decir aceptarnos tal y como somos, en otras palabras, ser nosotros mismos; pero para ellos es necesario romper con muchos paradigmas, entre ellos, nuestra propia manera de pensar.
Finalmente, enunciamos algunas frases para reflexionar:
“Para liderar, lo básico es transmitir a los demás confianza y sinceridad. Y éstas sólo emergen desde la autenticidad”. (Cris Bolívar)
"El hecho de ser líder implica el ayudar a otras personas a encontrar el propio norte de sus vidas y a recorrer el camino para conseguirlo. El liderazgo no tiene nada que ver con conducir ciegamente a las personas en función de la visión del líder sino en des-cubrir la visión dentro de cada persona y en ayudarles a recorrer el camino que lleva a ella." (Prof. Hugo Landolfi).
"Si tengo fe en que soy capaz de realizar tal obra, adquiriré en consecuencia la capacidad de realizarla, aún si no poseía esa capacidad al comenzar. Esto significa que la proyección optimista de nuestras posibilidades aumenta dramáticamente a las mencionada posibilidades y capacidades." (Mahatma Gandhi).
“El Liderazgo no es un título sino una manera de ser. (Jaime Lopera y Martha Bernal)
"En palabras sencillas, el líder es simplemente un ser humano que sabe adonde desea ir, y entonces se pone de pie y avanza hacia allí." John Erskine
BIBLIOGRAFÍA
La anterior es nuestra percepción como grupo a partir de nuestras propias vivencias, y de lo extraído de la lectura de los siguientes textos:
TORRES, Carlos Eduardo. Desarrollo y estilos de liderazgo. Universidad Industrial de Santander.
AVIS, Warren. Atrévase a ser líder. Editorial Norma.
http://www.wikilearning.com/el_valor_del_ser_humano-wkccp-17261-1.htm
http://www.arearh.com/psicologia/liderazgo_esencial.htm
La anterior es nuestra percepción como grupo a partir de nuestras propias vivencias, y de lo extraído de la lectura de los siguientes textos:
TORRES, Carlos Eduardo. Desarrollo y estilos de liderazgo. Universidad Industrial de Santander.
AVIS, Warren. Atrévase a ser líder. Editorial Norma.
http://www.wikilearning.com/el_valor_del_ser_humano-wkccp-17261-1.htm
http://www.arearh.com/psicologia/liderazgo_esencial.htm
LAS NECESIDADES Y LOS VALORES DEL SER HUMANO
LAS NECESIDADES Y LOS VALORES DEL SER HUMANO
Zuley Marcela Delgado García
José Darío Moreno Gómez
Maxiste Pacheco Ávila
Doris Patricia Perea Gualdrón
Lidya Sánchez Castañeda
Subgrupo 2
Cada persona interpreta la vida de manera subjetiva, determinada por las vivencias, motivaciones, expectativas, experiencias y estímulos que vive o ha vivido. Esto afecta la capacidad perceptiva de manera diferente en cada persona. En general, necesitamos motivación para lograr nuestras metas, mientras logremos éxitos esta aumentara pero los fracasos la disminuyen.
Si una meta no lograda destruye la motivación en un individuo esto va a causar un desastre permanente en tu vida a menos que encuentres una nueva tarea o meta con la que puedas sentirte motivado, ya que estarlo implica un nuevo estado de energía y vigor; que actuará activando la conducta y alertando los estímulos.
Las motivaciones biológicas, son necesidades básicas del organismo para mantener su equilibrio fisiológico (homeostasis), tales como azúcar, proteínas, agua y oxigeno. Una característica particular del ser humano, es que toda filosofía del futuro tiende a cambiar cuando el organismo esta dominado por una necesidad fisiológica determinada. El hombre hambriento, por ejemplo, encuentra su plena felicidad en tener garantizado el alimento.
Por el contrario, quien tiene cubiertas sus necesidades básicas, siente surgir otras necesidades mas elevadas que pasan a ser dominantes en su vida.
Las motivaciones psicológicas y sociales, son también necesidades básicas de la persona como ser pensante y como ser social; todo ser humano se beneficia del amor, la seguridad del trabajo, la integridad física, la estima, las relaciones familiares, las relaciones en los grupos sociales y la aprobación de su persona en la sociedad, entre otros. De no lograrse satisfacer el conjunto de estas necesidades psicológicas básicas el individuo será victima de sentimientos de inferioridad, de abandono y desaliento.
Adicionalmente a las necesidades psicológicas y fisiológicas más básicas existen otras necesidades más profundas de relacionarse interpersonalmente, de amor y cariño, de satisfacción sexual, de aspiraciones y la necesidad de lograr poder en ámbitos sociales específicos que pueden influenciar los niveles de motivación, los intereses y los valores de cada uno de nosotros.
Los individuos que logremos satisfacer nuestras necesidades fisiológicas y psicológicas seremos personas básicamente satisfechas.
En cuanto a los valores del ser humano, encontramos muchos, entre ellos el respeto. Respetar a una persona es tratarla como se merece, de acuerdo a su dignidad de ser humano (todos somos iguales en este sentido), y a la posición que ocupa en una colectividad. Cuando no se puede hablar bien de una persona es mejor callar. Evite juzgarla, si no tiene obligación de ello. La lealtad, La persona leal, lo es con la empresa, con la familia y con la sociedad. Hablar mal de alguien que no está presente es una falta de lealtad a esa persona. La confianza, sentir que se confía en uno es la motivación mayor que tiene el ser humano para hacer las cosas bien. Es necesario confiar en la gente; pero al mismo tiempo se debe emprender una acción educativa para que todos sepan qué hacer y por qué hacerlo. La creatividad, más que un talento innato de algunas personas, es una consecuencia del trabajo perseverante de los individuos que buscan hacer cada vez mejor su tarea diaria. La comprensión, comprender es entender una idea o una situación, captar el significado de algo. Para comprender algo o a alguien hay que ponerse en su lugar. La responsabilidad, la persona responsable responde por sus actos. Por eso piensa antes de actuar y mide sus consecuencias. Es responsable quien asume a cabalidad todos sus deberes y ejercita todos sus derechos. La solidaridad, es sentirse una sola cosa con los demás: “Todos para uno y uno para todos”. La tolerancia, ser tolerante es ser paciente, comprensivo, respetuoso y transigente con todos y cada uno de los seres humanos. La honestidad, la persona íntegra vive lo que predica y habla lo que piensa. La sinceridad consiste en decir toda la verdad, a quien corresponde, de modo oportuno y en el lugar correspondiente. Decir la verdad no implica irrespetar a nadie.
Y como estos un sin número de valores que debe poseer y cultivar el ser humano en su formación personal, profesional y social.
BIBLIOGRAFIA
Zuley Marcela Delgado García
José Darío Moreno Gómez
Maxiste Pacheco Ávila
Doris Patricia Perea Gualdrón
Lidya Sánchez Castañeda
Subgrupo 2
Cada ser humano es un mundo y cada uno busca satisfacer sus necesidades, desde las más básicas hasta las de carácter superior.
Cada persona interpreta la vida de manera subjetiva, determinada por las vivencias, motivaciones, expectativas, experiencias y estímulos que vive o ha vivido. Esto afecta la capacidad perceptiva de manera diferente en cada persona. En general, necesitamos motivación para lograr nuestras metas, mientras logremos éxitos esta aumentara pero los fracasos la disminuyen.
Si una meta no lograda destruye la motivación en un individuo esto va a causar un desastre permanente en tu vida a menos que encuentres una nueva tarea o meta con la que puedas sentirte motivado, ya que estarlo implica un nuevo estado de energía y vigor; que actuará activando la conducta y alertando los estímulos.
Las motivaciones biológicas, son necesidades básicas del organismo para mantener su equilibrio fisiológico (homeostasis), tales como azúcar, proteínas, agua y oxigeno. Una característica particular del ser humano, es que toda filosofía del futuro tiende a cambiar cuando el organismo esta dominado por una necesidad fisiológica determinada. El hombre hambriento, por ejemplo, encuentra su plena felicidad en tener garantizado el alimento.
Por el contrario, quien tiene cubiertas sus necesidades básicas, siente surgir otras necesidades mas elevadas que pasan a ser dominantes en su vida.
Las motivaciones psicológicas y sociales, son también necesidades básicas de la persona como ser pensante y como ser social; todo ser humano se beneficia del amor, la seguridad del trabajo, la integridad física, la estima, las relaciones familiares, las relaciones en los grupos sociales y la aprobación de su persona en la sociedad, entre otros. De no lograrse satisfacer el conjunto de estas necesidades psicológicas básicas el individuo será victima de sentimientos de inferioridad, de abandono y desaliento.
Adicionalmente a las necesidades psicológicas y fisiológicas más básicas existen otras necesidades más profundas de relacionarse interpersonalmente, de amor y cariño, de satisfacción sexual, de aspiraciones y la necesidad de lograr poder en ámbitos sociales específicos que pueden influenciar los niveles de motivación, los intereses y los valores de cada uno de nosotros.
Los individuos que logremos satisfacer nuestras necesidades fisiológicas y psicológicas seremos personas básicamente satisfechas.
En cuanto a los valores del ser humano, encontramos muchos, entre ellos el respeto. Respetar a una persona es tratarla como se merece, de acuerdo a su dignidad de ser humano (todos somos iguales en este sentido), y a la posición que ocupa en una colectividad. Cuando no se puede hablar bien de una persona es mejor callar. Evite juzgarla, si no tiene obligación de ello. La lealtad, La persona leal, lo es con la empresa, con la familia y con la sociedad. Hablar mal de alguien que no está presente es una falta de lealtad a esa persona. La confianza, sentir que se confía en uno es la motivación mayor que tiene el ser humano para hacer las cosas bien. Es necesario confiar en la gente; pero al mismo tiempo se debe emprender una acción educativa para que todos sepan qué hacer y por qué hacerlo. La creatividad, más que un talento innato de algunas personas, es una consecuencia del trabajo perseverante de los individuos que buscan hacer cada vez mejor su tarea diaria. La comprensión, comprender es entender una idea o una situación, captar el significado de algo. Para comprender algo o a alguien hay que ponerse en su lugar. La responsabilidad, la persona responsable responde por sus actos. Por eso piensa antes de actuar y mide sus consecuencias. Es responsable quien asume a cabalidad todos sus deberes y ejercita todos sus derechos. La solidaridad, es sentirse una sola cosa con los demás: “Todos para uno y uno para todos”. La tolerancia, ser tolerante es ser paciente, comprensivo, respetuoso y transigente con todos y cada uno de los seres humanos. La honestidad, la persona íntegra vive lo que predica y habla lo que piensa. La sinceridad consiste en decir toda la verdad, a quien corresponde, de modo oportuno y en el lugar correspondiente. Decir la verdad no implica irrespetar a nadie.
Y como estos un sin número de valores que debe poseer y cultivar el ser humano en su formación personal, profesional y social.
BIBLIOGRAFIA
EL ENTORNO SOCIAL Y EL SER HUMANO
EL ENTORNO SOCIAL Y EL SER HUMANO
Oscar Javier Lopez Guarín
Willinton Niño Salamanca
Jecson Rueda Pereira
Ana Milena Vasquez Rueda
Subgrupo 1
“LA GRAN OBRA DE TODO SER HUMANO ES HACERSE A SÍ MISMO”
El ser humano como los demás seres vivientes hace parte de una sociedad que encuadrada particularmente en un simbolismo cultural que se apresta a cumplir su papel perentorio dentro de esta, se impulsa a si mismo y con ayuda de medios externos, para así calificar y no disentir de esta realidad palpable. La realidad cultural actual es muy compleja y, por eso, ha sido señalada y definida de muchas maneras. Todo esto nos lleva a comprender que el ser humano hace parte de un todo y en este circundar de múltiples factores comparte sus costumbres, valores y distintos estilos de vida. Esto es lo que nos constituye como reconociblemente grupo o sociedad humana distinta. Las sociedades humanas no solo poseen una cultura, sino que se distinguen por esto de otras sociedades humanas. Bien podríamos entonces decir que los seres humanos interactúan entre sí según modelos mentales preconcebidos.
“Una cultura que no nos hace felices es una cultura incompleta”, dice el franciscano José Antonio Merino, para quien las crisis actuales son de profundidad y no de superficie, ya que incide en la totalidad de la existencia. De ahí que se transporte al ámbito de la educación y esto nos lleva a precisar una revisión profunda del profesional y de su lugar en la sociedad.
Es entonces así, que se deba buscar la construcción de una nueva cultura y de una sociedad renovada para que solo de esta manera sea posible la estimulación en la observancia de los ya marcados estigmas del poder, de explotación, de antagonismo y materialismo, y sean estos sustituidos por los de ser, compartir, comunicar y comprender. De ahí la importancia de entender qué sucedió en el siglo pasado, dónde estamos y para dónde vamos en este milenio, pues la anterior centuria deja lecciones en la historia: holocaustos, guerras, daños ecológicos y pobreza. Por tal razón, ahora más que nunca necesitamos soñarnos el mundo.
Para lograr estos propósitos generales se deben unir esfuerzos para ir tan a la par de lo actual y no quedar rezagados en nuestro propósito firme o como bien no lo dice el académico Edgar Morín, cuando nos insiste en que el desarrollo se ha concebido como una especie de locomotora técnica y económica encargada de arrastrar los últimos vagones que corresponden al desarrollo humano; el cual, contemplado únicamente como aspecto económico, deja de lado dimensiones esenciales como la persona y la ética. Este desarrollo humano personal, debe ser integral y común sin perder el horizonte que se traza para así poder encontrar el punto de equilibrio compartido y relacionado.
Mas sin embargo, el término desarrollo personal ya es sospechoso (según nos explica el Pbro. Alberto Restrepo), porque es un concepto inventado desde el individualismo y el consumismo: nosotros, antes que desarrollo, utilizaríamos la palabra realización, pues cuando el ser humano la sociedad y la comunidad han podido hacer realidad las potencialidades que tienen, ahí existe la realización”, y puede empezar a hablarse de calidad de vida. Debe también entenderse que para que se cumpla esta calidad de vida debe antes existir un imperativo cambio de vida, que en su fundamento es lo que nos abre la puerta a lo que buscamos, obligándonos a aceptar intrincadamente el resultado de las circunstancias del destino. El ser humano por naturaleza se niega a aceptar sus errores y a la necesidad de cambiar; solo acepta dicha necesidad cuando toma conciencia de los actos y de esta forma logra tomar la decisión más conveniente para un imperativo cambio.
También, hablar del imperativo del cambio, es hablar de la urgencia que tiene el ser humano de ver la otra realidad “no violencia”; Realidad que no es más que la vista y comprendida desde esquemas mentales y espirituales diferentes que conlleven a la construcción de correctivos y para ello es necesario preguntarse ¿está preparado el ser humano para el cambio? ¿El ser humano está dispuesto a ver la realidad en su totalidad? ¿Quiere el ser humano moverse, hacer un cambio para ver la realidad de otra perspectiva?
“Es mucho más difícil hablar acerca de una cosa, que hacerla”. Después de que el ser humano hace el ínsaigh (darse cuenta) debe tomar la decisión de arriesgarse al cambio y hacerlo. Para cambiar un comportamiento erróneo o una situación problemática, el ser humano primero debe cambiar la manera de pensar y sólo después puede cambiar.
Es por ello que el ser racional (hombre) después de haber experimentado las etapas anteriores, debe arriesgarse a vivir el cambio; ya que si no lo hace, de nada sirve haber tomado conciencia de su problemática. Es por ello que se debe tener en cuenta que al llegar a este punto los fantasmas del prejuicio aparecen con mayor fuerza, siendo el primero de ellos “el miedo” que se expresa en: timidez, rabia, futuros negativos, consuelos, soledad, etc. Por otra parte la “frustración” que se expresa en: carencias económicas, problemas de liderazgo, falta de apoyo, entorno social, etc. En estos momentos hay que ver la realidad en su totalidad, e identificar que estos sentimientos de derrota no son más que fantasmas que hay que combatir.
BIBLIOGRAFÍA
1. El Arte del Cambio -Georgio Mardone y Paul Watzlawich
2. Elogio de la Dificultad -Estanislao Suelta
3. Quien se ha llevado mi queso
4. Metamorfosis -Kafka
5. El profeta -Kaill Gibran
6. Los miserables -Víctor Hugo.
Oscar Javier Lopez Guarín
Willinton Niño Salamanca
Jecson Rueda Pereira
Ana Milena Vasquez Rueda
Subgrupo 1
“LA GRAN OBRA DE TODO SER HUMANO ES HACERSE A SÍ MISMO”
El ser Humano visto como creatura partícipe de un interactuar de sensaciones y compartires permanentes con otros de sus misma especie se ha visto evocado a una realización y crecimiento personal más acelerado, ofreciendo al mundo en este transcurrir una diversa variedad de comportamientos y actitudes, que a la par de hoy nos permite calificar y ser calificados en la preponderancia de un crecer más fructífero y marcado.
El ser humano como los demás seres vivientes hace parte de una sociedad que encuadrada particularmente en un simbolismo cultural que se apresta a cumplir su papel perentorio dentro de esta, se impulsa a si mismo y con ayuda de medios externos, para así calificar y no disentir de esta realidad palpable. La realidad cultural actual es muy compleja y, por eso, ha sido señalada y definida de muchas maneras. Todo esto nos lleva a comprender que el ser humano hace parte de un todo y en este circundar de múltiples factores comparte sus costumbres, valores y distintos estilos de vida. Esto es lo que nos constituye como reconociblemente grupo o sociedad humana distinta. Las sociedades humanas no solo poseen una cultura, sino que se distinguen por esto de otras sociedades humanas. Bien podríamos entonces decir que los seres humanos interactúan entre sí según modelos mentales preconcebidos.
“Una cultura que no nos hace felices es una cultura incompleta”, dice el franciscano José Antonio Merino, para quien las crisis actuales son de profundidad y no de superficie, ya que incide en la totalidad de la existencia. De ahí que se transporte al ámbito de la educación y esto nos lleva a precisar una revisión profunda del profesional y de su lugar en la sociedad.
Es entonces así, que se deba buscar la construcción de una nueva cultura y de una sociedad renovada para que solo de esta manera sea posible la estimulación en la observancia de los ya marcados estigmas del poder, de explotación, de antagonismo y materialismo, y sean estos sustituidos por los de ser, compartir, comunicar y comprender. De ahí la importancia de entender qué sucedió en el siglo pasado, dónde estamos y para dónde vamos en este milenio, pues la anterior centuria deja lecciones en la historia: holocaustos, guerras, daños ecológicos y pobreza. Por tal razón, ahora más que nunca necesitamos soñarnos el mundo.
Para lograr estos propósitos generales se deben unir esfuerzos para ir tan a la par de lo actual y no quedar rezagados en nuestro propósito firme o como bien no lo dice el académico Edgar Morín, cuando nos insiste en que el desarrollo se ha concebido como una especie de locomotora técnica y económica encargada de arrastrar los últimos vagones que corresponden al desarrollo humano; el cual, contemplado únicamente como aspecto económico, deja de lado dimensiones esenciales como la persona y la ética. Este desarrollo humano personal, debe ser integral y común sin perder el horizonte que se traza para así poder encontrar el punto de equilibrio compartido y relacionado.
Mas sin embargo, el término desarrollo personal ya es sospechoso (según nos explica el Pbro. Alberto Restrepo), porque es un concepto inventado desde el individualismo y el consumismo: nosotros, antes que desarrollo, utilizaríamos la palabra realización, pues cuando el ser humano la sociedad y la comunidad han podido hacer realidad las potencialidades que tienen, ahí existe la realización”, y puede empezar a hablarse de calidad de vida. Debe también entenderse que para que se cumpla esta calidad de vida debe antes existir un imperativo cambio de vida, que en su fundamento es lo que nos abre la puerta a lo que buscamos, obligándonos a aceptar intrincadamente el resultado de las circunstancias del destino. El ser humano por naturaleza se niega a aceptar sus errores y a la necesidad de cambiar; solo acepta dicha necesidad cuando toma conciencia de los actos y de esta forma logra tomar la decisión más conveniente para un imperativo cambio.
También, hablar del imperativo del cambio, es hablar de la urgencia que tiene el ser humano de ver la otra realidad “no violencia”; Realidad que no es más que la vista y comprendida desde esquemas mentales y espirituales diferentes que conlleven a la construcción de correctivos y para ello es necesario preguntarse ¿está preparado el ser humano para el cambio? ¿El ser humano está dispuesto a ver la realidad en su totalidad? ¿Quiere el ser humano moverse, hacer un cambio para ver la realidad de otra perspectiva?
“Es mucho más difícil hablar acerca de una cosa, que hacerla”. Después de que el ser humano hace el ínsaigh (darse cuenta) debe tomar la decisión de arriesgarse al cambio y hacerlo. Para cambiar un comportamiento erróneo o una situación problemática, el ser humano primero debe cambiar la manera de pensar y sólo después puede cambiar.
Es por ello que el ser racional (hombre) después de haber experimentado las etapas anteriores, debe arriesgarse a vivir el cambio; ya que si no lo hace, de nada sirve haber tomado conciencia de su problemática. Es por ello que se debe tener en cuenta que al llegar a este punto los fantasmas del prejuicio aparecen con mayor fuerza, siendo el primero de ellos “el miedo” que se expresa en: timidez, rabia, futuros negativos, consuelos, soledad, etc. Por otra parte la “frustración” que se expresa en: carencias económicas, problemas de liderazgo, falta de apoyo, entorno social, etc. En estos momentos hay que ver la realidad en su totalidad, e identificar que estos sentimientos de derrota no son más que fantasmas que hay que combatir.
“EL HOMBRE ES TAN PERFECTIBLE Y TAN CORROMPIBLE QUE PUEDE ENLOQUECER POR MEDIO DE LA RAZÓN”.
BIBLIOGRAFÍA
1. El Arte del Cambio -Georgio Mardone y Paul Watzlawich
2. Elogio de la Dificultad -Estanislao Suelta
3. Quien se ha llevado mi queso
4. Metamorfosis -Kafka
5. El profeta -Kaill Gibran
6. Los miserables -Víctor Hugo.
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